Pintar una habitación parece sencillo: coges el rodillo, lo mojas en pintura y la aplicas sobre la pared. Sin embargo, al día siguiente, más de uno se ha encontrado con marcas, regueros o zonas con color desigual.
La mayoría de los problemas suelen venir de los mismos errores: la pared no estaba bien preparada, el rodillo no era el adecuado o la técnica empleada no era la correcta.
En este artículo repasamos los errores al pintar con rodillo más habituales para ayudarte a obtener un resultado limpio y uniforme, pero sobre todo, para que no te lleves sorpresas una vez se haya secado la pintura.
1. No preparar bien la pared antes de pintar
La preparación es el paso que más gente se salta y el que más afecta al resultado. Si la pared tiene polvo, restos de grasa, agujeros sin tapar o pintura antigua que se está levantando, el rodillo los arrastrará y el resultado no será el que esperabas.
Cómo preparar la superficie antes de pintar
Antes de dar la primera pasada, dedica unos minutos a:
- Limpiar la superficie con un paño húmedo, para eliminar polvo y suciedad.
- Reparar grietas, agujeros o irregularidades con masilla y después, lijar suavemente hasta que queden al ras de la pared.
Cuándo usar imprimación
Si la pared es muy porosa o absorbe mucho la pintura, conviene aplicar una imprimación antes de pintar. Sin ella, puede quedar con parches de color o brillo irregular.
2. Elegir el rodillo equivocado para la superficie
No todos los rodillos sirven para lo mismo. Usar el pelo (la fibra que lo recubre) equivocado es uno de los errores que más se pasan por alto.
Para no equivocarse, lo más importante es fijarse en la superficie:
Paredes lisas o de pladur
Usa un rodillo de pelo corto, de microfibra o antigoteo. Si utilizas uno de pelo largo, la pintura quedará con un acabado rugoso. En caso de que ocurra, la única solución es lijar la superficie para suavizarla y volver a pintar con el rodillo adecuado.
Paredes rugosas o con gotelé
Usa un rodillo de pelo largo para que la pintura llegue bien a todos los huecos de la textura. Si utilizas uno de pelo corto, no cubrirá bien las irregularidades de la pared y quedarán zonas sin pintar.
Por otro lado, la calidad del rodillo también importa. Uno barato puede soltar fibras o dejar marcas visibles, así que vale la pena invertir en un rodillo de calidad.
3. No respetar el tiempo de secado entre capas
Cuando pintes la pared, no tengas prisa. Antes de aplicar una segunda capa, espera a que la primera esté completamente seca. Si no lo haces, la pintura puede levantarse, pueden aparecer burbujas o pueden quedar zonas con imperfecciones.
¿Cuánto hay que esperar entre capa y capa?
La norma general es esperar al menos 24 horas, aunque es importante revisar las indicaciones del fabricante, ya que el tiempo puede variar según el tipo de pintura y las condiciones del lugar (temperatura y humedad). La mayoría de pinturas de calidad aconsejan aplicar dos capas para conseguir un buen acabado.
4. Cargar mal el rodillo de pintura
El problema aparece tanto si cargas el rodillo con demasiada pintura, como si le pones muy poca. En el primer caso, aparecen chorretones y manchas. En cambio, si aplicas menos pintura tendrás que dar más pasadas y el resultado no quedará bien.
Cómo cargar el rodillo correctamente
- Sumerge solo un tercio del rodillo en la bandeja.
- Pásalo varias veces por la rejilla de la bandeja (el escurridor), hasta que la pintura se reparta bien.
- Asegúrate de que el rodillo no gotee antes de aplicarlo en la pared.
Siguiendo estos pasos, evitas que la pintura se acumule en los bordes del rodillo (justo donde aparecen esas marcas en forma de arco que luego son difíciles de disimular).
5. Usar una técnica incorrecta al pintar con rodillo
Pintar de arriba abajo en líneas rectas es uno de los errores más comunes, ya que deja marcas visibles entre las distintas pasadas del rodillo, sobre todo cuando la pintura se seca.
La técnica en W o M
La técnica que utilizan los profesionales consiste en trazar una forma de “W” o “M” sobre la pared. Primero se aplica la pintura con ese movimiento (para repartirla de manera uniforme) y después, se alisa con pasadas suaves en una sola dirección.
Otro punto importante es no parar mientras pintas una zona. Las paredes se trabajan por partes, y si te detienes, el borde empieza a secarse. Cuando vuelves a pintar encima, la pintura nueva se solapa y se nota una línea que luego es difícil de disimular.
6. Olvidarse de las esquinas y los bordes
Muchos olvidan que el rodillo no llega bien a las esquinas, los bordes del techo o los marcos de puertas y ventanas. Para estos casos, la solución es sencilla: antes de usar el rodillo, pinta esas zonas con una brocha pequeña. Además, te resultará más fácil si utilizas cinta de carrocero para proteger las superficies que no quieres pintar.
7. No limpiar el rodillo antes de usarlo, ni después
Un rodillo con restos de pintura seca deja marcas y manchas en la pared desde la primera pasada. Antes de usarlo, es importante lavarlo con agua y jabón y dejarlo secar bien.
Cuando termines de pintar, haz lo mismo. Un minuto de limpieza puede alargar la vida del rodillo.
Cómo conseguir un acabado perfecto pintando con rodillo
Como has visto a lo largo del artículo, pintar con rodillo no es complicado, pero sí requiere seguir unos pasos básicos:
- Preparar bien la pared.
- Elegir la funda adecuada.
- Cargar la cantidad correcta de pintura.
- Aplicar la técnica en W.
- Respetar los tiempos de secado.
Estos pequeños detalles marcan la diferencia entre una pared llena de marcas y un resultado profesional.
Ahora que ya conoces los principales errores al pintar con rodillo, queremos comentarte que si además utilizas una pintura de calidad, conseguir un buen resultado será mucho más fácil. En Pinturas PROA encontrarás una selección de pinturas para el hogar pensadas para ayudarte a lograr el acabado que buscas.