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Tipos de pintura industrial

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Pinturas

No todas las pinturas industriales sirven para lo mismo. Dependiendo de la superficie que se vaya a pintar y del lugar donde se encuentre, se usará un tipo de pintura u otro. Elegir el recubrimiento adecuado es importante para conseguir una buena protección y evitar que la pintura se deteriore.

A continuación, veremos los principales tipos de pintura industrial y para qué se utiliza cada uno.

¿Qué es una pintura industrial?

Una pintura industrial es un recubrimiento que se aplica sobre una superficie para protegerla frente a la humedad, la corrosión, los productos químicos y el desgaste. Aunque también puede aportar un acabado estético, su función principal es ofrecer una protección duradera.

Características que la diferencian de una pintura convencional

La principal diferencia, es que una pintura convencional está pensada para decorar, mientras que una pintura industrial está diseñada para soportar condiciones más exigentes. Por ejemplo: La pintura de una pared de una oficina no tiene que soportar el paso de una carretilla elevadora, ni el contacto con productos de limpieza. El suelo de un almacén, sí.

Principales tipos de pintura y recubrimientos industriales

No existe una única forma de clasificar las pinturas industriales. Algunas se diferencian por su composición, como las pinturas epoxi o las de poliuretano, mientras que otras se agrupan según la función que desempeñan, como las pinturas anticorrosivas o los recubrimientos para pavimentos.

Pintura epoxi

Es uno de los recubrimientos más utilizados en la industria. Crea una capa muy dura y resistente que protege la superficie frente a la humedad, los productos químicos, la corrosión y el desgaste.

Este tipo de pintura se aplica en suelos industriales, estructuras metálicas, depósitos, tuberías, maquinaria, talleres, fábricas, garajes y almacenes.

Pintura de poliuretano

Se utiliza cuando, además de proteger la superficie, se busca un acabado resistente y de calidad. Destaca por su buen comportamiento frente a la radiación UV, la lluvia y la intemperie, por lo que mantiene el color y el brillo durante más tiempo.

Un error habitual es pensar que sustituye a la pintura epoxi, ya que en muchos sistemas de pintado se utilizan juntas. Mientras la epoxi actúa como imprimación, el poliuretano se aplica como acabado.

Es común en estructuras metálicas, maquinaria, depósitos, fachadas industriales, puentes y cualquier superficie expuesta al exterior.

Pintura anticorrosiva

Está diseñada para proteger las superficies metálicas frente a la corrosión. Para ello, crea una barrera con pigmentos anticorrosivos como el fosfato de cinc que dificulta que el oxígeno, la humedad y otros agentes lleguen al metal, ayudando a prevenir la aparición de óxido.

A diferencia de la pintura epoxi o la de poliuretano, la pintura anticorrosiva no hace referencia a un único tipo de pintura, sino a un recubrimiento para proteger el metal frente a la corrosión. De hecho, algunas pinturas epoxi e imprimaciones también ofrecen protección anticorrosiva.

Habitualmente, se usa en estructuras metálicas, puentes, tuberías, depósitos, maquinaria, barandillas, naves industriales y cualquier elemento de acero expuesto a la humedad o a la intemperie.

Imprimaciones industriales

La imprimación industrial es la primera capa que se aplica sobre la superficie antes de la pintura de acabado. Su función es preparar el soporte para que las siguientes capas se adhieran mejor y el sistema de pintado sea más resistente y duradero.

Se utiliza sobre acero, acero galvanizado, aluminio, hormigón, madera y otras superficies antes de aplicar la pintura final.

Pinturas resistentes a altas temperaturas

Estas pinturas están formuladas para mantener sus propiedades cuando la superficie alcanza temperaturas elevadas. A diferencia de una pintura convencional, no se agrietan, no se desprenden ni pierden su capacidad de protección cuando se exponen al calor.

Suelen emplearse en chimeneas, hornos, calderas, tuberías, escapes, depósitos y otras instalaciones sometidas a altas temperaturas.

Revestimientos para pavimentos industriales

Están diseñados para proteger los suelos que tienen un uso intenso. A diferencia de una pintura convencional, están preparados para resistir el paso continuo de personas, vehículos, golpes, rozaduras y, en algunos casos, productos químicos.

Habitualmente, se utilizan en naves industriales, almacenes, talleres, garajes, fábricas, zonas de producción y aparcamientos.

¿Cómo elegir la pintura industrial adecuada?

Para elegir el tipo de pintura industrial adecuado, hay que fijarse en dónde se va a aplicar, qué condiciones tendrá que soportar y qué protección se necesita.

Según el tipo de superficie

La superficie que vamos a pintar es uno de los primeros factores que hay que tener en cuenta. No se comporta igual una superficie de acero que una de hormigón, por lo que la pintura debe adaptarse al material para conseguir una buena adherencia y protección.

  • Acero y hierro: necesitan pinturas que ayuden a evitar la corrosión y el óxido.
  • Hormigón y cemento: requieren recubrimientos que resistan bien el desgaste, sobre todo en suelos industriales.
  • Superficies galvanizadas o metálicas especiales: necesitan productos específicos para que la pintura se adhiera correctamente.
  • Superficies ya pintadas: es necesario comprobar el estado del recubrimiento existente antes de aplicar una nueva capa.

Según el ambiente de exposición

Las condiciones a las que estará expuesta una superficie también influyen a la hora de elegir el tipo de pintura industrial. No necesita la misma protección una pieza situada en el interior de una nave que una estructura expuesta al exterior.

  • Ambientes exteriores: la pintura debe resistir el sol, la lluvia, la humedad y los cambios de temperatura.
  • Ambientes con humedad o corrosivos: es importante utilizar un recubrimiento que ayude a evitar la corrosión y el deterioro.
  • Ambientes con productos químicos: se necesitan pinturas capaces de soportar el contacto con estas sustancias sin dañarse.
  • Ambientes con altas temperaturas: requieren pinturas diseñadas para soportar el calor sin degradarse.

Según las exigencias mecánicas y químicas

Además del entorno, es importante tener en cuenta el uso que va a tener la superficie. No necesita el mismo recubrimiento un suelo por el que circulan carretillas todos los días que una estructura expuesta a la humedad.

  • Desgaste y abrasión: en zonas con mucho tránsito, como almacenes o suelos industriales, se necesitan pinturas que resistan el paso continuo de personas y vehículos.
  • Golpes e impactos: si la superficie puede recibir golpes o rozaduras, es importante utilizar un recubrimiento que no se dañe con facilidad.
  • Contacto con productos químicos: cuando la superficie está expuesta a aceites, disolventes u otras sustancias, se necesitan pinturas capaces de resistir ese contacto.
  • Limpiezas frecuentes: en instalaciones donde se limpia de forma habitual, la pintura debe soportar estos lavados sin perder sus propiedades.

La importancia de una correcta preparación de la superficie

Elegir el tipo de pintura industrial adecuado es fundamental, pero el resultado final también depende de cómo se prepare la superficie. Eliminar restos de suciedad, óxido, grasa o pinturas antiguas en mal estado ayuda a que la nueva capa se adhiera correctamente. Además, una buena preparación ayuda a evitar que la pintura se desprenda o se estropee antes de tiempo.

Por eso, antes de elegir una pintura industrial, es importante tener en cuenta dónde se va a aplicar y qué tendrá que soportar, para así escoger el sistema de pintado más adecuado.

En Pinturas PROA sabemos que no todas las superficies necesitan la misma protección. Por eso, te ayudamos a elegir el tipo de pintura industrial más adecuado para cada caso.

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